(Para escuchar la AUDIODESCRIPCIÓN pulsa aquí)
1
Juan era un cobarde. Era incapaz de luchar por su vida y por el bien de la gente que lo amaba. Había subido a la terraza y tenía las piernas colgando en el vacío.
Yo lo amaba tanto ... No podía permitir que se arrojara.
Con lágrimas en los ojos le supliqué que por favor no lo hiciera.
Me miró con tristeza y me dijo que hay vidas que no valen nada y que la suya, ahora, no valía nada. Volvió a mirar hacia el abismo sobre el que estaba sentado, inclinó su espalda, movió la cabeza hacia adelante y se soltó de manos.